El régimen de Nicolás Maduro se declaró en “alerta máxima” tras el despliegue de buques y tropas de Estados Unidos en aguas del Caribe, en el marco de la operación contra el narcotráfico regional.
El llamado “número dos” del chavismo y primer vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Diosdado Cabello, admitió este miércoles que la cúpula oficialista intensifica sus preparativos internos para enfrentar “lo peor”, en referencia a la presión internacional contra las estructuras criminales que protegen al Cartel de los Soles.
“Nosotros no subestimamos ninguna amenaza. Tampoco la sobrestimamos y mucho menos la desestimamos (…). Nos preparamos para lo peor siempre”, insistió Cabello durante su programa de propaganda semanal Con el mazo dando, transmitido por la televisora estatal VTV
La declaración se enmarca en la respuesta del chavismo al despliegue naval ordenado por Washington para frenar las rutas de cocaína que salen desde Venezuela.
Cabello trató de mostrar respaldo interno al régimen celebrando la convocatoria de alistamiento en la Milicia Nacional Bolivariana. Según el dirigente, las jornadas fueron “históricas”.
“Se desbordó por todos lados (…) nadie fue obligado sino que acudió por voluntad propia a defender la Patria”, dijo.
En contraste, analistas y organizaciones opositoras han denunciado que estas convocatorias son parte de la maquinaria propagandística del chavismo, que busca proyectar una falsa imagen de legitimidad popular mientras el país sufre una de las peores crisis humanitarias de la región.
El ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, anunció que el reclutamiento continuará en más de mil puntos este fin de semana, en lo que el chavismo presenta como un mecanismo de “defensa” frente a Estados Unidos.
La dictadura de Nicolás Maduro elevó sus denuncias a la ONU, acusando a Washington de planear el envío de “un crucero lanzamisiles” y “un submarino nuclear de ataque rápido” hacia el Caribe. Caracas lo presentó como una “grave amenaza a la paz regional”, apelando al Tratado de Tlatelolco, que declara a América Latina como zona libre de armas nucleares.