La suspensión de la 9ª fecha por el paro que ratificó este martes la AFA le dará al cuerpo técnico de Newell’s más días de trabajo. Necesarios para que Frank Kudelka y sus colaboradores se vayan interiorizando de la realidad de los jugadores durante la convivencia diaria. Contarán con mayor tiempo para buscar un mejor funcionamiento del equipo.
Tiempo que también le dará mayor margen para que se vayan recuperando los lesionados, aunque aún no existe certeza de si estarán en la próxima presentación rojinegra, el martes 10 de marzo frente a Platense en el Coloso.
La medida de fuerza de la AFA evitará que el conjunto rojinegro visite el viernes 6 de marzo a Vélez, de los mejores equipos de la liga y que llega de vencer nada menos que a Estudiantes en La Plata.
El duro compromiso con Vélez, para más adelante
Para la Lepra, golpeada por todos lados, producto de la caída del domingo contra Central y la repetición de derrotas en el torneo, hubiese sido un riesgo enorme medirse contra los de Liniers. Si se considera la diferencia de categoría entre uno y otro, la posibilidad de una nueva caída era seria.
Y otro traspié hubiera aumentado la crisis y complicado la tarea de Kudelka de hacer crecer un equipo que todavía no ganó en el torneo y que es el último de la tabla anual, en puesto de descenso.
Partido
Los futbolistas de Newell’s no encuentran consuelo tras el segundo tanto canalla, que fue obra de Copetti.
Marcelo Bustamante / La Capital
Ahora, hasta el lunes 9, el entrenador tendrá para preparar al equipo para un partido menos exigente. No es lo mismo Platense que Vélez, más allá de que a Newell’s todo le cuesta y su principal rival son las propias carencias.
Habrá mayor cantidad de prácticas para que Kudelka ajuste el rendimiento de un conjunto que precisa reaccionar cuanto antes. Una respuesta que debe surgir en base al carácter. Solo la personalidad otorga un respaldo para sobreponerse a cualquier adversidad.
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Si lo sabrá Newell’s que ante cualquier gol de su oponente se viene abajo. Tan es así que salvo en dos partidos que empezó perdiendo, contra Independiente y Deportivo Riestra, que igualó en el final, todos los demás los perdió.
Newell’s, otra vez ante sus hinchas en el Coloso
El martes se presentará ante su propio público, lo que constituye también una prueba a la templanza de los futbolistas. Porque existe un fastidio que se hace sentir en el estadio y que implica un peso extra en el ánimo de los jugadores.
La misión de Kudelka es apuntalar el espíritu, a la par de conseguir una evolución en el rendimiento. Un crecimiento que empieza por el trabajo defensivo. Newell’s tiene el dato ingrato de ser el equipo más goleado del torneo. Le convirtieron 15 goles. No hubo partido en el que no tuviera que sacar la pelota de adentro su arco.
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A los defensores les ganan por arriba. O fallan en las coberturas, marcas y despejes. Les pasó a Saúl Salcedo, Nicolás Goitea y Gabriel Risso Patrón, titulares en el último clásico. Y todos los demás, los que jugaron en partidos anteriores y los que ingresaron durante ese partido, también defeccionaron.
Tampoco colaboran en la recuperación los mediocampistas de quite Rodrigo Herrera y Luca Regiardo, más allá de que el juvenil sí cumplió el domingo.
La anemia ofensiva
Esta mejoría que debe lograr Kudelka es imprescindible para la construcción de juego. Hoy el único que hace algo distinto es Walter Núñez. Ni Armando Méndez, cuya virtud es la proyección, Valentino Acuña y Luciano Herrera generan algo provechoso. Los que ingresan desde el banco no mejoran nada.
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Luciano Herrera, ante Emanuel Coronel en el clásico del domingo.
Leo Vincenti
Y si existe una cuestión urgente a corregir es en la definición. Newell’s lleva tres partidos seguidos sin hacer goles. Logró apenas 5 en 8 partidos. Juan Ignacio Ramírez embocó uno de penal. Michael Hoyos otro, de cabeza. Muy poco contando las oportunidades que desperdiciaron.
Matías Cóccaro, con un edema óseo, es difícil que esté el martes en el Coloso. Pero Armando Méndez, con una dolencia muscular, podría llegar a jugar contra Platense. Si el viernes se jugaba con Vélez, hubiese sido díficil. La postergación de ese enfrentamiento fue un beneficio. Un consuelo. Todo lo que ayude a este presente, se agradece en el club del Parque.
