En Gold Coast, Australia, muy lejos del creciente conflicto bélico en Medio Oriente, que comenzó el pasado fin de semana con el ataque en conjunto de Israel y Estados Unidos a Irán, bombardeo en el que murió el líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, la selección femenina iraní se encuentra disputando la Copa Asia, pero sin ser ajena a todo lo que está ocurriendo en su país. Y la prueba más contundente fue la decisión de las jugadoras de no entonar el himno nacional del régimen islámico.
Mientras sonaban los acordes de Mehr-e Khavaran, las cámaras de la transmisión oficial se centraron en las futbolistas de Irán, que se mantuvieron formadas, con la vista al frente, pero sin entonar el himno. También tomó un gran protagonismo la entrenadora iraní, Marziyeh Jafari, quien sonreía ante el gesto de sus dirigidas.
Las futbolistas se negaron a cantar el himno del régimen islámico en la previa del partido ante Corea del Sur.
La caída 3-0 frente a Corea del Sur quedó completamente en un segundo plano ante la decisión de las jugadoras de Irán, que fue interpretado como un acto de valentía en todo el mundo, tomando en cuenta las represarías que podrían sufrir por negarse a cantarlo.
La sonrisa de Marziyeh Jafari, entrenadora de la selección de Irán. Foto: EFE
Previo al parido, Marziyeh Jafari había sido consultada por la muerte de Jamenei, pero su respuesta fue interrumpida rápidamente por un representante de la Confederación Asiática de Fútbol.
Entre el público también hubo reacciones ante el conflicto bélico y la caída de Jamenei: un pequeño grupo de hinchas iraníes exhibieron la histórica bandera persa, el símbolo en uso antes de la Revolución Islámica de 1979.
Qué dijo el presidente de la Federación iraní sobre la participación de la selección en el Mundial de Canadá, Estados Unidos y México 2026
A menos de cuatro meses de que arranque la Copa Mundial de la FIFA 2026, el estruendo no viene de los estadios, sino del cielo. Durante la madrugada de este sábado, Irán fue blanco de bombardeos en sus principales ciudades por parte de Israel y Estados Unidos. Un episodio dio inicio a una escalada bélica en Medio Oriente, que tiene en vilo a todo el mundo.
Y en este marco, el Mundial 2026, que tendrá como sedes a Estados Unidos, México y Canadá, aparece de pronto atravesado por una realidad que desborda cualquier planificación deportiva. Es que la Selección iraní, clasificada al certamen, deberá disputar sus tres partidos en Estados Unidos (Los Ángeles y Seattle). Un panorama impensado en este contexto.
“Es imposible asegurarlo, pero sin duda habrá una reacción. Las principales autoridades deportivas del país investigarán el asunto y se tomará una decisión sobre los próximos pasos. Lo que es seguro es que, tras este ataque, no podemos esperar la Copa Mundial con ninguna esperanza”, reconoció Mehdi Taj, presidente de la Federación de Fútbol de la República Islámica de Irán (FFIRI), cuando le preguntaron sobre una posible retirada de Irán del Mundial.
