Sindicatos de la salud y judiciales deben responder si aceptan la mejora salarial o disponen un plan de lucha. Las negociaciones se retomarán en febrero.
19/01/2026 – 07:19hs
Corriendo contrarreloj, el gobierno de Axel Kicillof consiguió el acuerdo de los gremios estatales en el marco de una paritaria que viene complicada por la emergencia económica (en medio de su enfrentamiento con el presidente Javier Milei) y la interna con el kirchnerismo. Por ahora, la administración bonaerense cerró con la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN), la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) y la Federación de Gremios Estatales de la Provincia de Buenos Aires (FEGEPPBA).
La propuesta abarca a todo el personal administrativo de la provincia de Buenos Aires. El Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB) responderá este lunes o martes, aunque algunos ya expresaron su adhesión; en tanto se espera la reacción oficial de los judiciales y el personal de la salud. Desde los espacios referenciados en la izquierda ya manifestaron su rechazo, considerándolo insuficiente.
De cuánto es el incremento de haberes y cómo se aplica
Según explicaron desde la gobernación, el incremento consiste en una suba salarial del 4,5 por ciento total que recibirán cuando cobren febrero, mes en el que retomarán las negociaciones, que tendrán la presión del inicio del ciclo lectivo. En la primera reunión asomó el fantasma del conflicto, cuando el Ejecutivo oficial puso sobre la mesa un 1,5 por ciento para enero, olvidando la promesa de otorgar una compensación de la pérdida salarial del 2025, calculada entre un 4 al 5 por ciento.
El viernes llamó a las organizaciones gremiales a un nuevo cónclave donde se firmó el incremento del 4,5 por ciento que se desglosa con un 1 por ciento para diciembre, que tiene carácter retroactivo, más un 2 por ciento para enero. Al respecto, se aclaró que “al tratarse de sumas retroactivas, los haberes de los trabajadores y trabajadoras estatales tendrá una mejora real del 4,5 por ciento” que, además, “impacta en todas las categorías, incluyendo cargos superiores, leyes especiales y el sector pasivo, además de actualizar los tramos de las asignaciones familiares”.
Fuentes cercanas a Kicillof advirtieron sobre “el complejo contexto fiscal que atraviesa la provincia, producto del recorte de transferencias no automáticas por parte del gobierno y la brutal caída de la recaudación”, remarcando que “a pesar de eso, mantenemos el compromiso con la calidad de las condiciones laborales de sus trabajadores y trabajadoras y seguiremos trabajando para cumplir con nuestras obligaciones”.
Compleja situación en la provincia: ahora deciden los sindicatos
Asimismo, indicaron que “es firme la decisión de priorizar el diálogo con las y los representantes gremiales“, una declaración para demostrar las intenciones negociadoras de la provincia no solo frente a los gremios que ya firmaron el acuerdo, sino a las organizaciones que están en duda.
El secretario General de la seccional Buenos Aires de ATE, Claudio Arévalo, explicó que la permite sostener los ingresos “sin desconocer la insuficiencia de los haberes” y subrayó: “En un contexto de ajuste y asfixia hacia el pueblo de la provincia por parte del presidente Javier Milei”. Los sindicatos no solo se mantienen en la mesa de diálogo, sino que ratificaron reclamos históricos como el pase a planta permanente de trabajadores precarizados, la derogación de la resolución 293 y la discusión del convenio colectivo de trabajo del sector.
Lo que sí está claro que esta propuesta no se puede mejorar en cuanto al aumento del 4,5%, es que las organizaciones de la salud (CICOP) y los judiciales tendrán dos caminos: O la aceptan o van a las medidas de fuerza.
