La Cámara alta provincial define hoy su nueva fisonomía en una sesión preparatoria atípica: Gustavo Valdés jurará como legislador conviviendo, por diez días, con su rol de Gobernador.
El movimiento sella la estrategia de Vamos Corrientes, de transferir el poder territorial al recinto legislativo para custodiar la futura gestión de Juan Pablo.
Se incorporan al cuerpo las espadas legislativas votadas en agosto, dejando al peronismo y a la oposición en una marcada minoría. Radiografía de un recinto que funcionará como el «pulmón político» de la nueva gestión.
La instancia se enmarca en el proceso de transición gubernamental iniciado tras las elecciones provinciales del 31 de agosto, en un contexto de preparación administrativa y política para la llegada del nuevo titular del Poder Ejecutivo.
Durante la ceremonia, Valdés prestará juramento ante senadores y diputados, cumpliendo con el procedimiento protocolar que habilita el inicio efectivo de su gestión. Este acto formal lo constituirá en autoridad máxima del Gobierno provincial, dando paso a un nuevo ciclo político en Corrientes. El mandatario electo sucederá a su hermano, Gustavo Valdés, quien concluirá en esa fecha su período al frente del Poder Ejecutivo, cerrando una etapa de continuidad institucional dentro del mismo espacio político.
DEFINICIONES PREVIAS
En declaraciones radiales, el mandatario electo adelantó que la integración de su gabinete se dará a conocer en fechas cercanas a la asunción. Señaló que el anuncio se realizará «más llegado al 10 de diciembre» con el objetivo de evitar «especulaciones o suposiciones» respecto de la composición del equipo que lo acompañará durante su mandato.
