29.1 C
Paraná
InicioSociedadCentral tardó mucho tiempo en desarmar el plan de Tevez y se...

Central tardó mucho tiempo en desarmar el plan de Tevez y se quedó sin nada

Carlos Tevez debe haber visto varias veces los cinco partidos que Central había jugado en el torneo Apertura antes de enfrentarse a su Talleres. Probablemente así detectó algo que los entrenadores de los equipos contra los que jugó el Canalla antes de anoche parecen no haber visto, o si lo vieron no supieron resolverlo: Ángel Di María no sólo es el mejor jugador auriazul, sino también el único que puede hacer jugar a todo el equipo rosarino.

El “descubrimiento” de Tevez se tradujo en una idea táctica que quedó en evidencia desde el primer minuto: Talleres se paró bien adelante, intentó que el partido se jugara desde la mitad de cancha hacia el arco de Ledesma y, sobre todo, presionó sobre la salida del equipo de Almirón. Bien alto, bien arriba, bien intenso.

Central no lo esperaba. Tevez mandó a sus delanteros a robarle metros a los jugadores canallas que salían desde el fondo y a sus volantes a que rodearan a Di María. Y el plan dio resultados, porque el partido se jugó como quería Talleres y no como juega Central cuando su campeón del mundo está encendido.

Sin riesgos en los arcos de Ledesma y Herrera

En el primer tiempo el arco de Ledesma no corrió riesgos, pero tampoco el de Herrera. Central no supo cómo superar la perplejidad inicial y el equipo cordobés jugó como quería. Si Di María no podía frotar la lámpara, lo de Central se limitaba a tirar centros muchas veces sin destinatarios. Salvo cuando Fideo, quién si no, estrelló un formidable zapatazo en el travesaño.

Leer más: Central mereció un poco más, pero pagó su apatía con una derrota ante Talleres

Llegó el gol de Ronaldo Martínez cuando Central empezaba por fin a salir del acoso. Y el Canalla sintió el impacto. Intentó reaccionar, pero equivocó la forma. Empezó a abusar de los centros, que siempre fueron improductivos. Y se fue al descanso en desventaja.

La idea táctica de Carlos Tevez se fue desinflando

El equipo de Jorge Almirón tenía que desarmar la idea táctica de Tevez en el segundo tiempo y salió decidido a hacerlo. Al principio le costó, pero poco a poco empezó a adueñarse de la pelota, a dominar el terreno y a jugar mucho más lejos de Ledesma y cada vez más cerca de Herrera.

Creció la figura de Julián Fernández y entonces Di María ya no era la única preocupación de Talleres cuando tenía que retroceder. El mapa de calor cambió radicalmente y el partido empezó a jugarse en los alrededores del área de los cordobeses. Con esfuerzo y paciencia, el desarrollo había cambiado.

Los centros para los dos delanteros se fueron espaciando y reapareció el juego asociado, cierto que en cuentagotas y casi siempre de la mano de Fideo. Con más empuje que táctica y más voluntad que talento, Central comenzó a apretar a Talleres contra Herrera y, hacia el final, convirtió al arquero en figura, con varios estiletazos que bien podrían haber marcado la igualdad. No le alcanzó, porque durante demasiado tiempo el partido se había jugado como quería su rival.

MAS NOTICIAS
NOTICIAS RELACIONADAS