El mérito principal del entrenador fue poner en cancha un equipo lógico, con un esquema también lógico. No anduvo con vueltas y se inclinó por la simpleza para quedarse con un nuevo triunfo ante el rival de toda la vida
Foto: Juan José García
Al hombre lo miraban de reojo. Necesitaba una victoria de peso para que le empiecen a creer. Y vaya que la tuvo. Su equipo se quedó con el Clásico y no sólo eso, sino que lo ganó de buena manera. Jorge Almirón fue el gran ganador de la jornada. El técnico de Rosario Central fue uno de los más beneficiados en una nueva victoria de Rosario Central ante Newell´s.
El mérito principal del entrenador fue poner en cancha un equipo lógico, con un esquema también lógico. No anduvo con vueltas y se inclinó por la simpleza para quedarse con un nuevo triunfo en el Clásico.
El técnico auriazul utilizó una estrategia también simple. Es que supo de antemano que su equipo era favorito y asumió con responsabilidad ese mote. Por abajo, por arriba, por los costados, por el medio, en las áreas; en todos lados el conjunto de Almirón fue superior. Y dicha supremacía se acrecentó aún más después del primer gol. Es que tras la apertura del marcador Central redujo al rival a una mínima expresión.
Fue tan superior lo del Canalla tras el gol de Fideo que hasta el resultado de dos de diferencia pareció quedarle chico al partido. Central lo ganó como siempre y Almirón estuvo a la altura de ser el conductor de un equipo serio, uno que no sufrió en toda la tarde, uno que superó a Newell´s en toda la tarde.
El entrenador canalla fue uno de los grandes ganadores de la jornada. El técnico ganó su primer partido grande, se quedó con el juego más importante de todos. Almirón se adjudicó el derecho que los hincha de Central ya no lo miren de reojo
